marzo, 2024- presente

Se exploran los reflejos, la memoria de la materia.

Choque y armonía como un lenguaje secreto de aquello que creemos conocer pero nunca será nuestro, una mirada más presente a lo fácilmente descartado, desechado. ¿Qué es lo que albergan los patrones, sino vida? Reflejo, repetición, y a su vez, singularidad.

Busco plasmar el diálogo de lo inefable, de los sentires y el misterio que habita en lo impredecible de la vida y que difícilmente puede ser aterrizado con palabras. Esta obra es una invitación abierta a la paciencia, la quietud y la contemplación de lo cotidiano a través de una mirada estética. Propone la reflexión acerca de las formas de vida que se posibilitan en lo no humano, desde una perspectiva que pretende desdibujar las fronteras existentes y busca ir más allá de la intervención humana como eje central.

La cianotipia nace en 1842 como una de los primeros tipos de fotografía, exponiendo sales de hierro fotosensibles a una fuente de luz, dejando un negativo de la imagen color azul de Prusia. Anna Atkins, botánica, fotógrafa e ilustradora británica, crea en 1843 el primer libro ilustrado con fotografías; Photographs of British Algae: Cyanotype Impressions.